Con gran acogida se vivió la séptima versión de la Noche de los Museos en la Capital Boyacense.
La apertura del evento se realizó en el Cementerio Central con la obra de teatro ‘Las almas errantes de Tunja´, que buscó evocar el verdadero significado de la muerte y reconocer ese bien patrimonial.
Iniciando la noche, la ruta ‘Los fantasmas de Tunja’ recorrió diferentes rincones del Centro Histórico relatando historias que hablan sobre acontecimientos paranormales como la novia pérdida, el perro de San Francisco y el monje sin cabeza.
La música se tomó la calle 23 entre carreras 10 y 9 y diferentes museos con la presentación de artistas locales. Por su parte, el teatro se vivió con gran acogida en el Pasaje de Vargas, con el performance Imágenes Evocativas.
La plazoleta Pila del Mono estuvo dedicada a las artes plásticas, allí los asistentes podían ‘quejarse’ con el mono a través del dibujo y la pintura, mientras que en la plazoleta de San Francisco, la noche estuvo dedicada a la cuentería.
El Palacio de Servicios Culturales y el Museo Casa del Fundador Gonzalo Suárez Rendón, tuvieron actividades especiales de música y títeres dedicadas a los niños y niñas de la ciudad.
El Bosque de la República fue escenario de la presentación del Quinteto de Bronces de la Escuela de Música de Tunja y de presentaciones artísticas de diferentes comunidades que se benefician del programa de la Alcaldía denominado ‘Núcleos Culturales’.
“Había muchísimas cosas que yo no conocía, siendo tunjano, y que hoy vine a conocer. Muy buena iniciativa de la Alcaldía y cada vez veo que la acogida de la ciudadanía tunjana es mayor. Las calles están llenas de gente, no solo de gente mayor sino de niños y jóvenes”, indicó Javier Ramírez, asistente al evento.
En total diez espacios museales, cuatro cafés arte, dos plazoletas y cinco espacios abiertos fueron el escenario perfecto para vivir una de las noches más mágicas y enriquecedoras de la ciudad, en la que se puede apreciar en familia la riqueza histórica, cultural y patrimonial de Tunja, pero sobretodo recorrer las calles del Centro Histórico en total tranquilidad.
