La Corporación Autónoma Regional de Boyacá, participó de la mesa de trabajo de “Alianza Quinchas”, para la articulación de instituciones.
En la jornada realizada en el municipio de Chiquinquirá, participaron representantes y delegados del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Corporación Boyapaz, Instituto Alexander Von Humboldt, Renacer Verde y miembros de la Junta de Acción Comunal, entre otros.
También asistieron habitantes del municipio de Otanche, quienes participaron activamente de la actividad. Próximamente la mesa de trabajo “Alianza Quinchas”, se adelantará con las comunidades de Puerto Boyacá.
El principal objetivo de esta reunión era el de avanzar en la implementación de acciones para el desarrollo de la región, y contribuir a que la Serranía de las Quinchas sea un territorio de Paz.
Es uno de los últimos relictos de vegetación típica del Magdalena medio, pero la violencia que ha azotado este sector, así como las actividades agropecuarias, la introducción de cultivos ilícitos, la cacería furtiva y la tala indiscriminada, ponen en peligro esta reserva natural.
"La zona tiene un grado de deforestación bastante alta: media hectárea por día", comenta la bióloga Lina M. Castillo.
Para protegerla, CorpoBoyacá, en diciembre del año pasado, declaró Parque Natural Regional a la sección de la Serranía que le corresponde.
Ahora falta que la Junta directiva de la Corporación Autónoma de Santander tomé la misma decisión, que redundará en beneficio ecológico del sector para convertirla, además, en zona de paz.
"Sería el primer parque natural regional que se daría en Santander. Estaríamos protegiendo un bosque natural de 14 mil hectáreas ubicado en el municipio de Bolívar, impactando el 14% de su extensión", comenta Rafael Alejandro Solano Santamaría, Coordinador de Ecosistemas protegidos de la CAS.
Para convencerlos, hace cuatro años el ingeniero Rafael Alejandro Solano, inició una investigación con el fin de determinar exactamente con qué fauna y flora se contaba en la región.
"Entonces a partir del año pasado se arrancó con la investigación ya definitiva, donde se establecieron los valores tanto faunísticos como florísticos y se encontró un problema de deforestación muy fuerte que hay en la zona", comenta Solano.
Históricamente, la Serranía ha presentado una alta concentración de madera, de cuya explotación vive el 80% de la población.
Esta es una de las razones por las cuales se hace fundamental la declaratoria de la serranía como Parque Natural Regional: hay que ordenar la explotación de los recursos naturales.
La Cuchilla del Río Minero
Junto con la declaratoria como Parque, la coordinación de Ecosistemas protegidos de la CAS busca que se declare el Distrito de manejo integrado Cuchilla del Río Minero.
"El Parque Natural es una figura de conservación únicamente, mientras que el Distrito de manejo integrado Cuchilla del Río Minero permite la construcción de infraestructura en la zona del Río Minero, que está bastante habitada", comenta el ingeniero Rafael Alejandro Solano.
Y es que la comunidad es otra parte fundamental con la cual hay que contar a la hora de hacer esta declaratoria porque, como dice el ingeniero Solano, si la comunidad no está de acuerdo, el proyecto se cae.
La declaratoria de estas dos figuras, la del Parque Nacional y la del Distrito, garantizaría la protección de las selvas húmedas que aún existen en nuestro departamento, pero también se le da una opción a los habitantes de la zona para que desarrollen proyectos autosostenibles y respetando el medio ambiente.
La idea es que la violencia en la zona quede atrás y gran parte de ésta se ha dado por la irrupción del narcotráfico y los cultivos de coca.
En el corregimiento de La India, por ejemplo, los habitantes están trabajando también con la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación para sanar las heridas que los paramilitares hicieron a sus pobladores en los años noventa.
Son estas heridas hechas en la gente las que los previenen del trabajo con la CAS y con cualquier proyecto de desarrollo que se les proponga.
Cuando el ingeniero Solano viajó a la zona para presentar la idea a la comunidad, ésta no la recibió de buen grado.
"Al principio se corrió el rumor de que con la declaratoria todo el mundo tenía que salir corriendo de su zona, pero hicimos un proceso de socialización en el cual se les indicaba que el Estado quiere hacer presencia en el sector", comenta Solano.
Para garantizarle a la comunidad que no quedaría excluida de los proyectos que se vienen con la declaratoria, se hizo un compromiso por el cual los pobladores son uno de los coadministradores de las figuras de protección.
Eso significa que los proyectos productivos que se piensan realizar en la zona serán no sólo vigilados, sino también adelantados por la comunidad con la capacitación de la CAS.
Una de las razones fue la desconfianza, pero también los intereses económicos puestos en la serranía.
"Hay muchos tipos de minería que se desarrollan, entonces la gente que trabaja en esto le dijo a la gente que ya no se podría desarrollar allí la industria minera", comenta el ingeniero de la CAS.
Pero lo que se propone con el Distrito de Manejo integrado es la creación de proyectos productivos que sean ambientalmente disponibles y económicamente viables en la serranía, donde los índices de pobreza son bastante altos.
"La idea es garantizarle a la gente la alimentación, pero cuidando el medio ambiente", comenta la bióloga Lina M. Castillo
Existen organizaciones ambientales internacionales en la serranía que quieren aportar recursos para la conservación, pero necesitan la declaratoria como uno de los requisitos para realizar estos proyectos.
Una vez que se apoye la declaratoria, la Corporación estaría lista para trabajar.
