Los estudiantes lograron aplazar la votación, pero todavía estamos en ascuas, porque no se sabe si la adopción del nuevo sistema de matrículas se implementara el próximo año, la idea será estudiar a profundidad este proceso que podría afectar la economía de los colombianos que hoy estudian en la Universidad.
Si bien la Universidad no está pasando un mal momento económico desde el revolcón económico de Cesar Gaviria, Colombia está dando pasos agigantados a la privatización de los únicos entes de igualdad en el país, las universidades.
A pesar de que remover un dictamen del Consejo de estado sea imposible los estudiantes por medio de un carnaval y una marcha pacífica mostraron que defienden sus ideales, y quieren dejarle a su generación una oportunidad de acceder a la educación superior.
El estudio de la Universidad Nacional se aleja de la realidad de los hogares boyacenses que si bien su mayoría es estrato 3 no les alcanzaría mantener un estudio a 3 millones de pesos semestrales y lo pondría a pensar si endeudarse con el ICETEX y cambiar a su hijo a una Universidad privada que valdría lo mismo.
Muchos de los egresados de esta prestigiosa universidad entienden que es necesario mantener la estabilidad económica de la universidad, pero consideran que de esta forma no se soluciona nada, la entidad debe seguir prestando sus servicios de investigación para vender servicios al sector privado y público y no esperando su sostenimiento en las matriculas como hoy lo hacen las universidades privadas.
En el caso del gobernador sí que le ha costado políticamente y mediáticamente esta situación, pero hay que destacar que le ha puesto la frente a los estudiantes, y es que hace mucho un gobernador no les ponía la cara a los estudiantes. Normalmente los gobernadores enviaban sus delegados y que ellos enfrentaran la caliente situación, hay que decir que Amaya tendrá que volver al discurso que logro en la cámara de representantes en la defensa de la Universidad Pública, y buscar que Santos no le quite uno de los bienes más preciados al departamento la educación.
Una de las razones que más molesto a la comunidad en general es pretender que un estudiante de 17 años que recién ingresa tenga un hijo para que le descuente el puntaje en matricula, la cantidad de hermanos, el estrato y el Colegio si es privado (que en su mayoría en estrato 3 en Boyacá no pasan de 120 mil pesos). Estas exigencias que plantean el nuevo estudio asusta a los padres de familia y mucho más a los estudiantes y como dicen algunos licenciados de Universidad aumentan las brechas de desigualdad en la UPTC.
Se dice que el sistema colombiano va a la privatización, pero esto difiere de los postulados del Ministerio de Educación buscando los niveles educativos de Noruega y Suecia donde la educación es gratuita y busca que todos tengan un nivel de educación superior.
El sector privado monopoliza la educación superior al controlar el 70 por ciento de las matrículas. Las universidades públicas deben generar sus propios recursos, a través de la venta de servicios de consultoría o elevando el valor de las matrículas, para lograr subsistir, a costa de transformar su naturaleza jurídica y misión.
Los estudiantes que si tiene claro el monstruo de la privatización saben que tenían que hacer visible las protestas y después de mucho tiempo fue noticia nacional y regional la gran marcha de estudiantes y eso que era solo un 20% de la comunidad académica.
Mientras la Rectoría ha intentado involucrar a la comunidad universitaria y a la sociedad en general en modificaciones puntuales del estudio, la verdadera discusión ha venido focalizándose en aspectos de fondo, que se orientan más bien hacia un rechazo pleno del proyecto.
Por ahora cambiara la ley es difícil, pero es ahí donde se debería llamar a los representantes a un gran debate contra el Presidente Santos y el Ministerio de Educación, que ya nos negaron inversión en el campo, salud, transporte, y también van ahora por la Educación Superior.
