Según explicó Germán Pertuz, gerente del Hospital San Rafael de Tunja, los recursos que permiten garantizar el funcionamiento de la institución provienen, en buena medida, del pago por los servicios de salud que presta a las EPS.
La situación, de acuerdo con lo señalado por el gerente, puede generar dificultades para atender compromisos esenciales como el pago de nómina, medicamentos, combustible para las ambulancias y otros gastos necesarios para mantener la operación hospitalaria. La preocupación está puesta en la sostenibilidad de una institución fundamental para la atención de pacientes de alta complejidad en Boyacá. La información corresponde a las declaraciones entregadas por el gerente del hospital. Las cifras exactas de las obligaciones y la posición de cada EPS deberán ser verificadas con información oficial
